FARMACÉUTICAS LIBRES DE RESPONSABILIDAD AL VACUNARTE CONTRA «SARS-CoV-2»

¿Farmacéuticas libres de responsabilidad? ¡Así es! Y aunque este artículo está ambientado para la legislación de Estados Unidos, podría aplicar perfectamente a cualquier país del mundo porque todos los gobiernos están encaminados hacia lo mismo.

Para quienes decidan aplicarse la «vacuna» de SARS-CoV-2, cualquier resultado adverso de tipo directo (ejemplo efectos secundarios) o indirecto (pérdida de trabajo o aumento de gastos médicos) no calificará para una demanda. Es decir, no habrá manera de responsabilizar a ninguna farmacéutica.

Así lo describe un documento oficial del Congreso de los Estados Unidos con fecha de 21 de septiembre 2020. El mencionado documento invoca el PREP Act (la Ley de Preparación Pública y Preparación para Emergencias – Ley PREP).

ANTECEDENTES LEY PREP

La Ley PREP fue promulgada el 30 de diciembre de 2005, bajo la administración Bush, como Ley Pública 109-148, División C, Sección 2. Enmendó la Ley del Servicio de Salud Pública (PHS), agregando la Sección 319F-3, que aborda la inmunidad a la responsabilidad, y la Sección 319F- 4, que crea un programa de compensación. Estas secciones están codificadas en el US CODE en 42 U.S.C. 247d-6d y en 42 U.S.C. 247d-6e, respectivamente.

FARMACÉUTICAS LIBRES DE RESPONSABILIDAD

APLICACIÓN

Como resultado de la situación que se ha generado a nivel mundial, las autoridades de los EEUU desplegarán las contramedidas médicas de acuerdo a la emergencia de salud. En ese orden de ideas, la Ley PREP autoriza al Secretario de Salud y Servicios Humanos (HHS) a limitar la responsabilidad legal por pérdidas relacionadas con la implementación de las contramedidas médicas, como diagnósticos, tratamientos y vacunas.

En una declaración, a partir del 4 de febrero de 2020 (la Declaración del HHS), el Secretario del HHS invocó la Ley PREP y declaró la Enfermedad del Coronavirus 2019 (COVID-19) como una emergencia de salud pública que justifica las protecciones a las responsabilidades por cuenta de las contramedidas médicas. Según la declaración del HHS, las «personas» cubiertas por esta ley, generalmente quedan inmunes a la responsabilidad legal es decir, no pueden ser demandados por daños monetarios en los tribunales.

La única excepción a la Ley PREP es: muerte o lesiones físicas graves causadas por «mala conducta intencional». Sin embargo, los individuos que mueran o sufran lesiones graves causadas directamente por la administración de contramedidas de salud, pueden ser elegible para recibir «compensación» a través del Programa de Compensación por Lesiones de Contramedidas.

¿Quiénes son las «personas» cubiertas por esta ley?

Pasa más veces de lo que uno se imagina. Este enunciado jurídico es bastante engañoso, porque en la siguiente página se definen las tales «personas»:

La Ley PREP define una persona cubierta para incluir (i) gobierno de los Estados Unidos; (ii) fabricantes y
distribuidores de contramedidas cubiertas; (iii) “planificadores de programas”; y (iv) «personas calificadas» que prescribir, administrar o dispensar contramedidas cubiertas. Los planificadores del programa incluyen tribus indígenas, gobiernos estatales y gobiernos locales que supervisan programas que dispensan, distribuyen o administran contramedidas cubiertas, o proporcionar orientación política, instalaciones y asesoramiento científico sobre la administración o uso de tales contramedidas… Los empleados y agentes de todas estas entidades también son personas cubiertas.

Congressional Research Service

En resumen, defiende a las farmacéuticas.

RESULTADO EN EEUU

El Congreso dictaminó que, en el contexto de una emergencia de salud pública, se puede eliminar la responsabilidad de determinadas personas y entidades necesarias para garantizar que «las contramedidas que puedan salvar vidas se desarrollen, se implementen y se administren».

AUTOGOL A LOS CONTRIBUYENTES AMERICANOS

¡Imagínate! El Congreso dispuso de un supuesto fondo de USD 3100 millones para atender los casos (ilusorios) de responsabilidad. Solo que ese dinero no será desembolsado por las farmacéuticas, sino por los contribuyentes. ¡Así como lo lees!

El engaño no puede ser más grande: si un paciente muere y en el supuesto que se demuestre que la causa fue la vacuna administrada, el dinero de la indemnización del paciente muerto lo pondrán los contribuyentes, vale decir los ciudadanos pagando a un ciudadano.

¿Y la farmacéutica? ¡Bien gracias! Puede descargar el documento emitido por las autoridades a continuación:

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Experto internacionalista con experiencia personal y profesional en varios países tales como Alemania, Brasil, Bélgica, Inglaterra, Venezuela, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y por supuesto su país natal Italia, entre otros. Habla varios idiomas y curioso por naturaleza, la vida lo ha llevado a la investigación desde 3 ángulos distintos como los son: la tecnología, la geopolítica y la historia. También es Ingeniero electrónico, experto en seguridad informática, redes y autor de MIENTRAS DORMÍAMOS - El Engaño Maestro.

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